Según la nueva reforma, aprobada por la mayoría legislativa oficialista, se propone el ingreso de las semillas transgénicas al país con fines investigativos; la ley promueve también la protección a la “agrobiodiversidad, la libre producción, el acceso e intercambio de semillas nativas, garantiza las semillas de calidad para la producción y el acceso seguro y permanente de alimentos sanos, suficientes y nutritivos”.

 

De acuerdo a la constitución del Estado en su artículo 401, se declara al Ecuador como un país libre de cultivos y semillas transgénicas, sin embargo, se establece que solo en casos de interés nacional “se podrá introducir al país semillas y cultivos genéticamente modificados”.