El fraude en la salud

El fraude en la salud se refiere a productos que ofrecen prevenir, tratar o curar enfermedades u otras condiciones de salud, pero no han probado ser seguros y efectivos para esos usos.

Que es un fraude en la salud?

Es una forma de engañar a las personas sobre productos de salud que no son lo que prometen ser, se aprovechan de nuestra búsqueda para una cura rápida y nos inundan con destrezas de mercadeo, estas compañías nos atacan a todos, prometen ayudar a perder peso, a mejorar el desempeño sexual, aliviar ciertos dolores, a mejorar la pérdida de la memoria y otros problemas relacionados con la edad, esto incluye a personas con enfermedades más serias como Cáncer, enfermedades cardíacas, Sida, Alzheimer y muchas más.

Usan espacios publicitarios en TV, internet, revistas y correo, incluso contratan a personas, a veces familiares, amigos o conocidos para que corran la voz y difundan sus productos, hacen declamaciones acerca de curaciones milagrosas o medicamentos mágicos, para los que buscan una mejor calidad de vida resulta tentador sin pensar las consecuencias al ser víctima de estos engaños de salud.

Además del costo monetario invertido en medicamentos, suplementos, aparatos, estuches, tratamientos inútiles, etc., las consecuencias en la salud pueden ser fatales ya que al usar productos de salud no aprobados en lugar de los tratamientos adecuados, puede perder la oportunidad de diagnosticar o tratar una enfermedad grave; puede que estos productos lo enfermen más, pueden interferir con sus medicamentos e incluso lo puede matar.

Algunos suplementos dietéticos importados y productos medicinales de venta libre pueden hacerle daño.

Si compra productos importados que se comercializan como “suplementos dietéticos” y productos medicinales de venta sin receta médica en tiendas locales o internacionales, mercados de pulgas, bazares o en el Internet, tenga cuidado. Las estafas de fraudes a la salud abundan. Según Cariny Nuñez, M.P.H., asesora en salud pública de la Oficina de Salud de las Minorías en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), los estafadores con frecuencia dirigen la publicidad a las personas que prefieren comprar en lugares no tradicionales, especialmente a quienes tienen un dominio limitado del inglés y poco acceso a información y servicios de atención médica.

“Estos estafadores saben que existen grupos de personas que no pueden hablar o leer bien el idioma inglés, por lo que pueden ser presas fáciles”, comenta Núñez. Por ejemplo, en EEUU los nativos americanos, los latinos, asiáticos y africanos pueden tener una larga tradición de recurrir a remedios herbolarios o etiquetados también como “naturales”. Muchos publicistas colocan la palabra “natural” en algún lugar en el paquete de un producto, a sabiendas que esto inspira confianza en estos grupos.

¿Cómo sabe usted que es fraudulento?

Tenga cuidado con estas afirmaciones:

Un producto que lo cura todo. Sospeche de los productos que afirman curar un amplio rango de enfermedades.

Testimonio personales. Las historias de éxito como “me curó la diabetes” o “mis tumores desaparecieron” son fáciles de inventar y no remplazan la evidencia científica.

Soluciones rápidas. Pocas enfermedades o padecimientos pueden tratarse rápidamente, incluso con productos legítimos. Tenga cuidado con las promesas que dicen “pierda 30 libras en 30 días” o “elimina el cáncer de piel en días”.

“Completamente natural”. Algunas plantas que se encuentran en la naturaleza pueden matar si son consumidas. Además, la FDA ha encontrado productos que se promocionan como “completamente naturales” que contienen dosis ocultas y peligrosamente altas de ingredientes farmacológicos que se venden en medicamentos bajo receta médica.

Cura milagrosa. Sus alarmas se deben de prender cuando vea esta afirmación u otras como que es un “nuevo descubrimiento” o una “innovación científica”. Si fuera una cura real para una enfermedad grave estaría en todos los medios de comunicación y los médicos la recetarían — no escondida en avisos gráficos, infomerciales de televisión o sitios de Internet.

Aprobado por la FDA. Los suplementos dietéticos nacionales o importados no están aprobados por la FDA.

Por último, si está tentado a comprar un producto no aprobado o uno con afirmaciones cuestionables, primero consulte con su médico u otro profesional de la salud. También puede consultar el sitio web de la FDA para ver si la agencia ya ha tomado algún acción legal contra el producto.

Referencia:

FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos)

Recuperado de: https://www.fda.gov

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